La Organización Agraria pide a los supermercados que velen por la calidad e imagen de las frutas y hortalizas que venden

Lineales de supermercados almerienses desatendidos
Lineales de supermercados almerienses desatendidos

LINEALES DESATENDIDOS. COAG Almería hace un llamamiento a los consumidores y recalca la necesidad de que reclamen que en los etiquetados y ofertas indiquen claramente la procedencia de los alimentos que están comprando.

Con la llegada del calor se incrementa notablemente el consumo de frutas y hortalizas, es por este motivo que COAG Almería tras visitar distintos supermercados y superficies comerciales en los últimos días hace un llamamiento a éstas para que controlen “la calidad y el estado de los productos hortofrutícolas que se colocan en el lineal para el consumidor. No es de recibo que estando en una provincia que vive principalmente de la agricultura encontremos los lineales de frutas y hortalizas desatendidos y con unos precios, en muchas ocasiones, desorbitados. Están vendiendo segundas categorías e incluso estrío a precios de primera”, aluden desde la Organización Agraria quien considera que de este modo “no se proyecta una imagen real de lo que cultivamos, por ejemplo, en Almería. El número de turistas se incrementa sensiblemente en nuestra provincia en la época estival y con más motivo los supermercados deberían cuidar la calidad de los productos que ofrecen y en caso de no estar aptos para su venta retirarlos del lineal; en definitiva, no es bueno para los consumidores, ni para ellos (los comercios) ni para nosotros (los agricultores)”.

COAG recuerda que si algo caracteriza las producciones hortofrutícolas almerienses son los estándares de calidad a los que son sometidas “nuestras frutas y hortalizas, y es por este motivo que no se debe vender por vender a cualquier precio. Esto es una cadena y cada uno tenemos un rol y una responsabilidad determinada; la del agricultor es cultivar con calidad y la de las cadenas de distribución ofrecer los productos en un estado óptimo para su consumo”.

Etiquetado claro

Por último, la Organización Agraria incide en que en muchos casos tampoco se identifica la procedencia del producto por lo que provoca que el consumidor no sepa si ese “pimiento es de Almería, de otra provincia española o de terceros países. Esta reivindicación es histórica y la cumplen según les conviene. Tienen la obligación de identificar claramente la procedencia para que el consumidor sea consciente de lo que está comprando y decida, por ende, qué y dónde comprar”, concluyen.